fLas métricas son la base esencial para tomar decisiones en el fútbol e involucran a los técnicos, jugadores, directivos, gerentes e incluso quienes hacen pronósticos deportivos. Describen el rendimiento y ayudan a informar los movimientos individuales y colectivos en diferentes zonas de una cancha de fútbol.
Existen datos para analizar el ataque, defensa, goles, pases de gol, presión, bloqueo, intercepción, orden táctico, acciones individuales o colectivas, velocidad de ataque, centros y duelos individuales.
Los datos impactan en los pronósticos deportivos porque una buena base sirve para analizar y decidir. Los clubes los utilizan para fichar jugadores, los técnicos para elaborar estrategias de juego y los fanáticos para tener un conocimiento más cercano al que manejan los actores directos del fútbol.
La FIFA también desarrolló métricas de inteligencia futbolística para medir aspectos como control de posesión, presión sobre el balón, quiebres de línea, entradas al último tercio, goles esperados, forma del equipo y fases del juego. Esa información confirma que el análisis moderno ya no mira solo el marcador, sino todo lo que ocurre antes de una jugada decisiva.
Las métricas en los pronósticos deportivos
Las métricas en el fútbol moderno son el núcleo de mucha información para inclinarse por una resolución. Esa base de datos muestra por qué un jugador, un equipo o un partido tiene un rendimiento más allá del resultado final.
Cada número es un dato que no se logra ver desde una tribuna o a simple vista e incide en el rendimiento. Ayuda a entender ciertos movimientos individuales o colectivos en defensa y ataque y el objetivo es tener esa información para tomar decisiones estratégicas.
Toda esa información que entregan las métricas ayuda para elaborar un sistema de juego e influye en las opciones que eligen los técnicos, analistas y directores deportivos. Esos datos ayudan para evaluar la eficacia de un jugador o un equipo y decidir lo más certero posible.
Un caso que explica el valor de las métricas
Un caso que ayuda a entender el valor de las métricas se dio con Universidad Católica ante Boca Juniors por CONMEBOL Libertadores. La UC consiguió la primera victoria de un equipo chileno en la Bombonera en 14 partidos por el torneo y cortó una racha invicta de 19 encuentros de Boca como local en la Copa.
Lo llamativo es que el triunfo llegó pese a que Boca tuvo más posesión, 71% contra 29%, más remates, 22 contra 2, más goles esperados, 1.48 xG contra 0.07, y más intervenciones en el área rival, 45 contra 2. Universidad Católica ganó 1-0 sin realizar remates desde adentro del área en todo el partido.
Ese tipo de antecedentes demuestra que las métricas ayudan a entender mejor el desarrollo del juego, aunque el resultado final también dependa de la eficacia, de un momento puntual o de una acción individual. En ese mismo partido, Clemente Montes abrió el marcador con un remate de 24.4 metros, el gol más lejano de la UC en CONMEBOL Libertadores desde el tanto de Marcelino Núñez ante Sporting Cristal en 2022.
Los datos clave del gol para leer mejor un partido
La información ofensiva más importante que tiene el fútbol es el gol porque muestra el valor de ataque que tiene un jugador o un club. Describe cómo se mueve un futbolista dentro del área rival, los pases que recibe y cómo se desenvuelve entre los defensores rivales.
Los goles esperados también explican el peligro
En esa lectura también aparece una métrica que se volvió muy importante, como los goles esperados. La FIFA la define como la probabilidad media de que una ocasión termine en gol. Por eso ayuda a entender si un equipo generó peligro real o si llegó muchas veces sin claridad.
El caso de Universidad Católica ante Boca también sirve para explicarlo. Boca tuvo 1.48 xG contra 0.07 de la UC, pero el gol de Clemente Montes desde fuera del área terminó pesando más que el volumen ofensivo del rival. Los datos explican el desarrollo del partido, pero la eficacia sigue siendo una parte decisiva del fútbol.
La eficacia del goleador y el sistema de juego
El movimiento previo al gol, cómo responde en los centros, si aprovecha un error del rival y su eficiencia como goleador también forman parte del análisis. Hay algunos que necesitan muchas ocasiones y otros que con pocas jugadas logran convertir ante el arco rival.
Pero el jugador es parte de un equipo y en esos datos también resulta clave el sistema de juego. Hay equipos organizados para atacar y esos tienen más chances de hacer goles y otros donde el jugador debe luchar solo para tener oportunidades de anotar. Eso le da aún más valor a su individualidad.
Los pronósticos deportivos y los pases de un equipo en ataque
La asistencia es la métrica que proporciona la información de los pases que terminan en goles, pero no se limita a esa última asistencia. Mide la creatividad, la generación de peligro, la lectura de juego, la precisión para dar la asistencia, la visión de los espacios, el ritmo de juego y la comprensión de la táctica.
También hay elementos extras que son considerados: si la asistencia fue ante una buena defensa del rival es un valor agregado. Otros factores son la calidad del pase, los sectores de la cancha donde se ejecuta, la velocidad del ataque, el filtro para darlo bajo presión y la relación del jugador con el sistema de juego.
La defensa suma otras estadísticas para el análisis
Un jugador que recupera balones o los intercepta es clave para que un equipo vuelva a controlar el juego. También es inteligencia porque puede leer los movimientos del rival y cortarle la circulación del balón. Hacerlo con frecuencia demuestra una sabiduría estratégica para moverse dentro de la cancha.
La presión individual resulta cuando se ejecuta bien en equipo y es importante para forzar el error del rival y recuperar el balón. Un futbolista que lo haga bien muestra intensidad, buena lectura del juego, velocidad y coordinación del bloque defensivo.
El mano a mano, los duelos individuales o el cara a cara miden la fortaleza para ganar enfrentamientos personales a través de la táctica, la fuerza, la técnica o la anticipación. El buen cometido hace que el rival no progrese y puede provocar un contragolpe.
El bloqueo como dato defensivo
El pelotazo suma otros datos, aunque en realidad se le denomina técnicamente bloqueo y sirve para impedir el tiro al arco, que un buen pase se transforme en peligro de gol o cortar el circuito de juego del rival.
Para ser un buen bloqueador se requiere estar siempre bien ubicado, ser preciso y sobre todo valiente. Un jugador que haga presión, gane duelos y haga bloqueos se considera un futbolista defensivo mucho más completo.
El impacto de los datos en el fútbol y los pronósticos deportivos
Una buena base de datos es imprescindible para analizar el fútbol y tomar decisiones. A tanto ha llegado la influencia de la tecnología que los clubes utilizan un abanico de métricas para elegir y comprar jugadores que el equipo necesita para desarrollar su juego.
Los técnicos conviven con los datos como una cuenta de ahorro para elaborar estrategias de juego. Incluso cuando el partido se está desarrollando y poder hacer correcciones. Les permite evaluar los sectores de la cancha donde hay más dificultades para rectificar y virtudes que potenciar.
Las métricas y la tecnología están al alcance de todos y permiten a técnicos, jugadores, medios de comunicación e hinchas tener una lectura en común sobre el funcionamiento del fútbol y el rendimiento individual y colectivo de los jugadores.
Por eso, los pronósticos deportivos ya no se entienden solo desde el resultado. También se explican desde los datos, el contexto, la eficacia y todo lo que ocurre antes de que la pelota termine dentro del arco.