La idea modifica el presupuesto inicial, pero es un escenario que toma fuerzas en la precordillera.
La remodelación del estadio San Carlos de Apoquindo sigue en curso, y aunque este cerró sus puertas en septiembre del año pasado, recién lleva un 20% de avances, los cuales de todas maneras van según estipula el cronograma de los trabajos.
Por el momento, aún se espera tener el remodelado recinto para mayo del próximo año, aunque aún faltan algunos detalles claves por conocer, siendo estos el nombre que tendrá el nuevo San Carlos de Apoquindo y el tipo de la cancha de juego.
Aunque el tipo de la superficie de la cancha aún está en veremos, ya que aún no se ha tomado una decisión al respecto, una posibilidad que va tomando fuerzas es el pasto sintético, descartando por el momento el césped híbrido, aunque el pasto natural tampoco ha sido descartado.
La idea de esta remodelación en gran parte es crear un estadio sustentable, y por lo mismo, apostar por una cancha de pasto natural iría en contra de este fundamento, y aquí es donde desde el directorio de Cruzados explican el pasto sintético que podría llevar el nuevo San Carlos de Apoquindo, muy lejano a lo que ya se conoce en Chile.
“En el directorio saben que, a priori, genera una mala impresión, pero explican que se trata de un sistema inédito para el país. La definición es sencilla. Los campos artificiales que hay en Chile están compuestos de caucho”, detalla La Tercera respecto a la remodelación de la fortaleza cruzada.
“En la UC apuestan por un sistema que incluye corcho, fibra de coco y derivados de madera. Además, el relleno es verde, no negro. Esta tecnología ya se implementa en Brasil, específicamente, en los estadios de Palmeiras, Botafogo y Athlético Paranaense. Aseguran que la experiencia deportiva es similar a la del campo natural”, agregó el sitio mencionado.
Respecto a esta idea, aún no es algo que esté concretado y de hecho seguirá siendo evaluada en las próximas semanas. A priori, el presupuesto se manejaba con una cancha natural y por lo mismo, el apostar por una cancha sintética subirá los costos de la remodelación, inversión que de todas maneras se espera recuperar a través del tiempo.
“Entienden que ese tipo de cancha produciría un gran ahorro de agua. Pareja afirma que el costo de instalación del césped sintético es tres veces más caro, pero que a la larga no generaría pérdidas al no estar en riego constante” cerró el matutino respecto al terreno de juego, el cual deberá estar definido de aquí a noviembre.